El asma por inducido por ejercicio se manifiesta, tras realizar un esfuerzo físico, como es una sensación de dificultad respiratoria, con presencia de tos, sibilancias, y opresión torácica. Fisiológicamente, el árbol bronquial responde al ejercicio con una broncoconstricción, en lugar de una broncodilatación como respondería normalmente.
Habitualmente, el diagnóstico del asma inducido por el ejercicio se lleva a cabo mediante un test de ejercicio, bien sobre una cinta rodante o una bicicleta ergométrica o bien en una carrera al aire libre. Ahora, dos estudios de la Universidad de Indiana (EE.UU.) han investigado el uso de dos sencillas pruebas de diagnóstico para el asma por ejercicio que no precisan de un test de ejercicio.
Una de las pruebas consiste en la medición de los niveles de óxido nítrico en el aire exhalado. La otra prueba mide el nivel de pH en el aire espirado. Ambas pruebas pueden llevarse a cabo en la consulta del médico, con el paciente en reposo, y permite predecir el asma inducido por ejercicio y su severidad.
Leído en: Science Daily.

